{"id":2228,"date":"2024-11-26T08:16:17","date_gmt":"2024-11-26T08:16:17","guid":{"rendered":"https:\/\/javives.es\/?p=2228"},"modified":"2024-11-26T13:19:38","modified_gmt":"2024-11-26T13:19:38","slug":"si-no-os-haceis-como-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/javives.es\/?p=2228","title":{"rendered":"Si no os hac\u00e9is como ni\u00f1os\u2026"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Si no os hac\u00e9is como ni\u00f1os\u2026<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace ya bastantes a\u00f1os, vivo fascinado con el <em>Principito <\/em>de Antoine de Saint-Exup\u00e9ry, y, desde el primer momento, me percat\u00e9 de que no se trataba de un simple cuento, sino que conten\u00eda un verdadero <em>poema pedag\u00f3gico<\/em> en el que se reproduce el itinerario a seguir por toda persona humana en la irrepetible y encantadora aventura de su propia maduraci\u00f3n como tal.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, adem\u00e1s, la lectura y repetidas relecturas del relato del <em>peque\u00f1o Pr\u00edncipe<\/em> y la consecuente percepci\u00f3n e interiorizaci\u00f3n de sus m\u00e1s castizos sentimientos me fue haciendo entender la \u00edntima conexi\u00f3n que \u00e9stos guardan con el mensaje humano y humanista del propio Jes\u00fas de Nazaret. Y precisamente de cara a profundizar en esta \u00edntima conexi\u00f3n, se orienta ahora este escrito que toma pie de la que sin duda es la frase m\u00e1s evocadora de sentimientos y popularizada de esta obra de Antoine de Saint-Exup\u00e9ry <em>: Lo esencial es invisible a los ojos. S\u00f3lo se ve bien con el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La importancia de coraz\u00f3n para ver con nitidez y comprender en su profundidad lo esencial del ser humano es una constante a lo largo de todo el mensaje b\u00edblico, tanto del Antiguo, como del Nuevo Testamento. De hecho, el t\u00e9rmino coraz\u00f3n es, sin duda, uno de los m\u00e1s citados.<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Y, aunque del Antiguo Testamento me impactaron al respecto los textos de <em>Eclesiast\u00e9s 3, 11<\/em><a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, de <em>Proverbios 4, 23<\/em> <a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y del <em>Primer Libro de Samuel 16,7<\/em><a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, son las frases y sentimientos, que a continuaci\u00f3n tratar\u00e9 de Nuevo Testamento, los que, de una manera m\u00e1s particular, me impresionan a la hora de valorar la trascendental importancia del coraz\u00f3n en la reflexi\u00f3n b\u00edblica. Y la primera y m\u00e1s clarificadora de estas frases neotestamentarias es, a mi entender, la que aparece en la <em>Carta a los<\/em> <em>Efesios 1,18<\/em>, pues considero que es la que guarda una mayor sinton\u00eda y directa conexi\u00f3n con la arriba citada del Principito:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Dios os conceda<\/em> -escribe Pablo- <em>esp\u00edritu para que pod\u00e1is conocerlo<\/em>\u00a0 <em>perfectamente, iluminando <strong>los ojos de vuestro coraz\u00f3n<\/strong><\/em>, <em>a fin de<\/em> <em>que conozc\u00e1is cu\u00e1l es la esperanza a la que hab\u00e9is sido llamados\u2026<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Y en consonancia con esta cita de Efesios, resaltar\u00eda tambi\u00e9n estas otras:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Bienaventurados los limpios de coraz\u00f3n<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>, porque ver\u00e1n<\/em>\u2026 (Mt.5,8)<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><em>Entonces se les abrieron los ojos<\/em> (a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas) <em>y reconocieron a Jes\u00fas, al tiempo que comentaban<\/em>: <strong>\u00bfNo estaba<\/strong> <strong><em>ardiendo nuestro coraz\u00f3n cuando nos hablaba<\/em>?<\/strong> (Lc.24,31-32)<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><em>He cegado sus ojos para que no vean, ni comprendan en su coraz\u00f3n<\/em> (Jn.12,40)<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Pero no s\u00f3lo, ni principalmente, se aprecia la conexi\u00f3n de sentimientos existente entre el Principito y el relato b\u00edblico en determinados t\u00e9rminos, palabras, conceptos\u2026, sino que dicha conexi\u00f3n se establece en lo esencial del objetivo que, tanto el peque\u00f1o Pr\u00edncipe como, en concreto el evangelio, se proponen.<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje de Jes\u00fas de Nazaret se centra en orientar a todo hombre y mujer para que se realicen plenamente como personas, para que se humanicen, creciendo en un amor cada vez m\u00e1s puro, m\u00e1s desprovisto de ego\u00edsmo, sin perder por ello el coraz\u00f3n de ni\u00f1o. Y tal es tambi\u00e9n el prop\u00f3sito fundamental, que Antoine de Saint-Exupery expresa en su peque\u00f1o protagonista a trav\u00e9s de la <em>domesticaci\u00f3n<\/em> -de <em>dejar entrar en la propia casa<\/em> al otro- estableciendo para ello con \u00e9ste <em>relaciones cordiales y emp\u00e1ticas<\/em>, tal como le fue ense\u00f1ando el zorro.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta el momento de la <em>domesticaci\u00f3n<\/em>, el <em>Principito<\/em> se hab\u00eda mostrado intuitivo, inteligentemente despierto y perspicaz. Hab\u00eda sido capaz de ver un cordero escondido dentro de una peque\u00f1a caja dibujada por el aviador, y hab\u00eda sido incluso capaz de interpretar debidamente el <em>dibujo-test<\/em> de la boa comi\u00e9ndose un elefante, pero no hab\u00eda logrado tomar conciencia del gran amor que su \u00fanica rosa le ten\u00eda y ni siquiera del cari\u00f1o y ternura que \u00e9l mismo sent\u00eda por ella sin ser consciente de ello. Hasta entonces, el Principito era un <em>analfabeto emocional<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el proceso de domesticaci\u00f3n, de establecer relaciones emocionales con el zorro, el Principito, sin embargo, comienza a realizarse plenamente como persona, empieza a humanizarse.&nbsp; Y entonces, &#8211; y s\u00f3lo entonces- va tomando creciente consciencia de que su rosa era \u00fanica &nbsp;-pues <em>los ojos del amor<\/em>, por su propia naturaleza, <em>individualizan y quieren al otro<\/em> <em>como es<\/em>&#8211; y reconoce que quiz\u00e1s <em>\u00e9l hab\u00eda sido demasiado joven<\/em>&#8211; demasiado inmaduro- <em>para saber amarla<\/em>. Y es entonces -y solo entonces- cuando le nace del coraz\u00f3n decirle a las otras rosas a las que un d\u00eda hab\u00eda comparado con la suya: <em>\u201cSois hermosas, pero est\u00e1is vac\u00edas. Nadie puede morir por vosotras\u2026 Mi rosa es m\u00e1s importante que vosotras, pues a ella la he regado, la he protegido con el globo, la he abrigado con el biombo. S\u00f3lo a ella la he matado las orugas (salvo dos o tres necesarias para conocer las mariposas). S\u00f3lo a ella la he escuchado lamentarse o envanecerse y, a veces, hasta permanecer en silencio. Ella es mi rosa\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, durante ese proceso de crecimiento como persona y de humanizaci\u00f3n por el amor, el peque\u00f1o Pr\u00edncipe no dej\u00f3 de ser un ni\u00f1o.&nbsp; Y as\u00ed lo manifiesta \u00e9l mismo repetidamente a trav\u00e9s de las cr\u00edticas que dirige a las <em>personas mayores<\/em>: personas que carecen ya de la <em>intuici\u00f3n<\/em> &nbsp;-tan presente en la ni\u00f1ez- y necesitan cansinas explicaciones para todo; personas que se centran en acciones y cifras y se olvidan de saborear la vida, que es, en definitiva, el verdadero criterio de la verdad humana, pues, como dec\u00eda Unamuno : <em>\u201ccuando las matem\u00e1ticas matan, las mismas matem\u00e1ticas son mentira<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a> ; personas, en fin, que s\u00f3lo se ocupan de cosas serias y que han olvidado la importancia de los sentimientos -incluido el fundamental de todos ellos, que es el amor- y que en consecuencia <em>no son hombres, sino<\/em> <em>hongos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Conservar el coraz\u00f3n de ni\u00f1o es para el Principito: seguir siendo <em>intuitivos, vitalistas y emp\u00e1ticos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>EPLA 24-noviembre 2024<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Mt. 18,3<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> En concreto, el t\u00e9rmino coraz\u00f3n aparece en un total de 666 vers\u00edculos, pertenecientes:552 de ellos al Antiguo Testamento y 114 al Nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Dios ha puesto la eternidad en el coraz\u00f3n del hombre<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Guarda tu coraz\u00f3n, porque de \u00e9l brotan las fuentes de la vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>El hombre mira las apariencias, Dios mira el coraz\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> La limpieza de coraz\u00f3n implica una creciente superaci\u00f3n de los propios ego\u00edsmos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Con cierto paralelismo con esta bienaventuranza, se encuentra este otro texto del propio evangelista Mateo: <em>Viendo, no ven, porque tienen embotado el coraz\u00f3n<\/em> (Mt.13,13, Cf. Mc 8,17)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. Gn.3,7.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf, Is.6,9 y Hch.28,26<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> UNAMUNO, Miguel, <em>Vida de Don Quijote y Sancho<\/em>. Comentario al cap\u00edtulo 31.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si no os hac\u00e9is como ni\u00f1os\u2026[1] Desde hace ya bastantes a\u00f1os, vivo fascinado con el Principito de Antoine de Saint-Exup\u00e9ry, y, desde el primer momento, me percat\u00e9 de que no se trataba de un simple cuento, sino que conten\u00eda un verdadero poema pedag\u00f3gico en el que se reproduce el itinerario a seguir por toda persona [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2229,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-2228","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2228"}],"collection":[{"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2228"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2228\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2231,"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2228\/revisions\/2231"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2229"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/javives.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}